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domingo, 3 de julio de 2022

VENDER POCO NO ES INEFICIENTE.

 

El Señor Juan Miguel Salvador de la librería Diógenes de Alcalá de Henares, ha realizado un informe sobre el estado del mercado del libro. La agencias de noticia EFE el 24 de junio de 2022 recogió la noticia y ha aparecido tal cual en decenas de medios de comunicación con el sabroso titular:


Imagen 1. El famoso titular de agencia EFE

Esta imagen con ese titular ha tenido mucha divulgación en las redes sociales, al menos en Facebook entre las personas a las que el algoritmo de esta red social me muestra. Este titular no es ni bueno ni malo, sino que describe lo que hay. Pero seguidamente, en su informe, el señor Salvador afirma:

“…la industria del libro arrastra desde hace muchos años graves ineficiencias debido al exceso de novedades, la vida es cada vez más corta de los libros en las librerías con las consiguientes devoluciones, y que el impacto cultural, económico y ambiental de este modelo es inaceptable y la crisis energética va a obligar a cambiarlo. …”

Que ya no es información, sino opinión y, desde mi punto de vista, bastante sesgada. Pero no me centraré en sus especulaciones, me centraré en la primera parte de su afirmación:

“… la industria del libro arrastra desde hace muchos años graves ineficiencias debido al exceso de novedades…”

La negrita es mía. Salvador está analizado el mercado del libro y afirma que la asignación que realiza es ineficiente. En Economía el término eficiencia es inequívoco al menos desde que Vilfredo Pareto en 1896 lo definió. Y viene a decir (tomado de Wikipedia):


“…Dada una asignación inicial de bienes entre un conjunto de individuos, un cambio hacia una nueva asignación que al menos mejora la situación de un individuo sin hacer que empeore la situación de los demás se denomina mejora de Pareto. Una asignación se define como "pareto-eficiente" o "pareto-óptima" cuando no pueden lograrse nuevas mejoras de Pareto. …”

Imagen 2. El economista italiano Vilfredo Pareto, el padre de la eficiencia.


El señor Salvador afirma que desde hace años en el mercado del libro, existe una asignación que llamaremos 1, que es ineficiente. Y por lo tanto existe otra situación en el mercado del libro que llamaremos 2 donde alguno está mejor sin que los demás empeoren. Esta situación 2 se caracteriza por reducir el número de libros publicados anualmente. En esta nueva situación, según el Señor Salvador sin empeorar a nadie (a los consumidores) se mejorará a los otros (en este caso) a las editoriales.

Es trivial demostrar la falsedad de esa afirmación.

Los economistas sólo podemos comparar distintas asignaciones de mercado, sin caer en juicios de valor, utilizando el concepto de eficiencia definido por Pareto precisamente. No podemos usar cualquier otro concepto de eficiencia que alguien tenga a bien inventarse, ya que incurrimos en valoraciones morales, pasamos de economía positiva a economía normativa, indiferenciable de un sermón lanzado desde un púlpito. Para medir y comparar lo que obtienen los agentes: consumidores y vendedores en una asignación de mercado calculamos el concepto de Excedente de Consumidor y del Productor.

Me centro únicamente en el excedente del consumidor, porque sólo necesito demostrar que los consumidores estarían peor en la situación 2 (respecto a la 1) para demostrar que la situación 2 no es eficiente y por ende demostrar la falsedad de la afirmación del Señor Salvador

El excedente del consumidor es lo que está a dispuesto a pagar por lo que consume pero que se ahorra, que no paga, porque el precio de mercado es menor que su valoración (que obtenemos de su función de demanda). Así,  si la demanda nos dice a cada precio cual es la cantidad que los consumidores están dispuestos a comprar. Si le damos la vuelta, es decir si introducimos la cantidad en la función de demanda (en este caso su inversa) nos dice cual es el precio máximo que está dispuesto a pagar por esa cantidad. Es decir su valoración.

En el gráfico de aspa que representa un mercado (el que se estudia en Bachillerato), el excedente del consumidor es el área por debajo de la demanda y por encima del precio de mercado.

 

Gráfico 1. Excedente del Consumidor (naranja) de la situación 1


Así la situación 1 es la situación actual del mercado que el Señor Salvador describe como ineficiente: Una gran cantidad de libros editados y vendidos, aunque el 86% de las novedades vendan menos de 50 ejemplares, representada por Q1. Es decir al precio P1 se intercambia la cantidad Q1 y el excedente es el triángulo rectángulo con los vértices: PR, P1, Q1.

La situación 2 es una situación propuesta por el Señor Salvador que aunque no lo explica se debe sustentar en la tesis que la reducción de novedades no reduciría el número de ejemplares vendidos. Para no distorsionar el ejemplo, voy a suponer que el precio de mercado[1] de los libros en esta situación 2 sigue siendo el mismo: P1. Debo comentar que un aumento de precio (como por ejemplo a P2 [2] aún reduciría más el excedente del consumidor. Mi contra tesis es que si hay menos libros, menos novedades, los consumidores, al mismo precio, comprarán menos ejemplares que en la situación 1. ¿Por qué? Porque comprar más ejemplares de ese grupo selecto de libros ya editados era una opción que ya tenían disponible en la situación 1, pero la desecharon. Desecharon comprar unos libros que venden cientos o miles de ejemplares para comprar uno que vende 50. ¿Y por qué? Porque le reporta más satisfacción, más excedente del consumidor. Los consumidores pudieron comprar esos libros “viejos”, pero decidieron comprar los nuevos. Creer que el lector es un consumidor desinformado en esta época de internet e hiperconectividad, que el comprador no se entera de que libros hay en el mercado, en una época en que las librerías están despareciendo y que ya hace mucho tiempo que los libreros han dejado de ser los prescriptores por excelencia en este mercado es una supuesto arriesgado por no llamarlo naif. La información está en las redes, en ellas se toman las decisiones de consumo, que luego se materializan en las librerías o en Amazon y similares. Evidentemente aún quedan consumidores de la vieja escuela, que deciden en la librería, pero es un segmento en rápida extinción.

Mi tesis es que si hay menos novedades se van a perder ventas y no todos esos compradores se van a contentar con comprar un libro ya editado. Es decir que las ventas serán Q2 claramente menores que Q1 de la situación 1.

Gráfico 2. Excedente del Consumidor (naranja) de la situación 2


¿Cómo puedo estar seguro? Porque las grandes editoriales piensan lo mismo que yo. ¿Y cómo lo se? Porque pudiendo sacar menos novedades y quedarse en el mundo propuesto por el Señor Salvador, no lo hacen y se sitúan en el mundo tal y como es el de la situación 1.

El mercado del libro no merece un análisis diferente que el que recibe el mercado de la ropa, los videojuegos o las series de televisión ofrecidas por las plataformas. Todos estos mercados sufren los mismos síntomas, de hecho es un tipo de competencia muy bien conocido tanto en marketing como en Teoría Económica en su rama de competencia imperfecta. Pero claro, esos mercados no tienen el glamour que los lectores nos auto otorgamos en un ejercicio de onanismo racional.

Comparemos ambas situaciones. La situación 2, con menores ventas pero igual precio (para no distorsionan el ejemplo)  el excedente del consumidor es el área conformada por un triángulo rectángulo con vértices: PR, P1, Q2 y el rectángulo de lados (P2-P1) y Q2. Que evidentemente es menor que en el caso 1. En particular la pérdida del excedente del consumidor es el triángulo rectángulo con vértices: 2, a y 1, en el gráfico pintada de rojo.

 

Gráfico 3. Pérdida del Consumidor (rojo) de pasar de la situación 1 a la 2.

 Conclusión

Es fácil y común que los medios de comunicación sólo muestren la opinión de un lado del mercado, normalmente los productores. Los consumidores somos los grandes olvidados. Los salvadores de turno del mercado de marras suelen defender únicamente los intereses de los productores y con ello los suyos propios. Y en muchos casos lo que es bueno para los productores es malo para los consumidores. Si el 85% de los libros venden menos de 50 ejemplares, benditos sean, pues están maximizando el excedente del consumidor y cabe recordar que el consumidor siempre tiene la razón.

by PacoMan



[1] Evidentemente P1 y Q1 son medias ponderadas que capturan la estrecha variedad en precios del mercado del libro. Que por cierto, es uno de los mercados donde el producto intercambiado es de los más homogéneos que tenemos en la actualidad.

[2] Aunque P2 aparece en el resto del análisis sólo tiene la función de facilitar el cálculo del excedente en la situación 2.

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