La Navidad es el espejismo que
creó Charles Dickens con su magnífico Cuento de Navidad (A Christmas
Carol, 1843), los grandes almacenes engordaron y Disney elevó al pedestal
que ocupa hoy: el epítome de la felicidad y bondad humana.
Evidentemente ante este panorama
sólo cabe ser un Grinch. Es comprensible el tremendo impacto que el solsticio
de invierno tuvo en la humanidad, de ahí que casi todas las culturas y sociedades
humanas las celebraran de una u otra forma. Por eso, no es de extrañar que
instituciones humanas posteriores se “apropiaran” de ella, dándole el conveniente
barniz. Por ejemplo, la Iglesias y ahora el capitalismo en su penúltima evolución:
el consumismo.
Harto de enviar y recibir la
típica felicitación navideña, el epítome del cuñadismo. Me he puesto
manos a la obra. Año a año la reutilizaré… como hace el resto de la humanidad: Reciclando falsas buenas intenciones, afectos de atrezo y felicidad impostada, per
sécula seculórum.
Aquí os dejo mi perene felicitación navideña:
El Espejismo de la Tradición
España: ese país donde celebramos el cambio de año de forma
"tradicional", como se ha hecho toda la vida. ¿O tal vez no?
Ea, un poco de perspectiva:
1. Las uvas y la suerte: Comer las doce uvas empezó
como una broma de unos madrileños en 1895 y no se instauró de forma masiva
hasta 1909 (por un excedente de cosecha en Alicante). La Lotería de Navidad es
algo más "vieja": empezó en 1812, el año de la Pepa.
2. El baile del calendario: En 1582, con el paso del
calendario Juliano al Gregoriano, nuestra realidad cambió por completo:
* El año pasó a acabar el 31 de diciembre (hasta
entonces lo hacía en marzo).
* Empezamos a contar los años como "Anno Domini"
(año del Señor). Antes de eso, en la Península nos regíamos por la Era
Hispánica, contando desde el 38 a.C. ¡Vivíamos con 38 años de adelanto
respecto al resto del mundo!
3. La solidez del tiempo: España, como unidad,
empieza a existir tras la caída de Granada en 1492. Nuestras tradiciones
"más arraigadas" tienen apenas 533 años. Como curiosidad, el
Al-Ándalus (la Hispania musulmana) duró bastante más: del 711 al 1492.
Al final, lo que creemos eterno es solo un suspiro en la
historia. Ni el calendario fue siempre el mismo, ni las uvas estuvieron siempre
ahí, ni nosotros somos más que un parpadeo.
Sic transit gloria mundi.
¡Feliz Navidad! ¡Feliz Año nuevo!