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lunes, 17 de julio de 2023

El terror, Arthur Machen. El 23º Club de Lectura Manuel Berlanga.

 



El viernes 14 de julio a partir de las 20:30 horas, se fueron congregando en el Restaurante La Marítima, mientras departíamos con Miguel (el propietario del Restaurante) dando cuenta de las primeras cervezas, bien fresquitas eso sí. La sala habilitada para el Club se refrescaba, esperábamos a los rezagados. En esta ocasión, sobre la decena de asistentes, nos dispusimos a dar cuentas de algunos refrescos, abundante cerveza y la novela corta del galés Arthur Machen: El terror.



Presentaré los textos que sus creadores me han querido hacer llegar, supuestamente con su intervención. No están todos los que fueron, pero si fueron todos los que están. Empezó el turno de palabra, y por tanto dio el primer speech, el que corresponde al ponte del libro elegido. En esta ocasión: Manuel Mota, y a partir de él, y según orden dextrógiro vamos tomando la palabra los asistentes, siempre que no declinen su turno de palabra; preferimos la cuarta declinación del latín (-u, -us) por ser más… ”de la tierra”.

Parte de los asistentes, nótese la profusión de camisetas negras y carencia de pelo


Primer Speech de Manuel Mota:

El galés Arthur Machen nació en 1863 en Caerleon una villa situada en la ribera del río Usk, en el sur de Gales, Reino Unido., una tierra en la que vivió una infancia que posteriormente describiría como mágica en libros como UN FRAGMENTO DE VIDA, LA COLINA DE LOS SUEÑOS Y LA GLORIA SECRETA.

Caerleon 


Se marchó a Londres a vivir, ciudad a la que nunca pudo acostumbrarse y en la que malvivió haciendo un poco de todo; trabajando de linotipista, escritor y periodista, oficio este último que detestaba.

La obra de Machen está plagada de mitos paganos y del mundo mágico de sus recuerdos infantiles. A él, victoriano tardío, no le interesaban los fantasmas, no escribió ni un solo cuento con esta temática, sino sobre fuerzas elementales y arquetípicas, maleficios que sobreviven al tiempo, o poderes malignos invocados por el folklore y los cuentos de Hadas. Esto le convertiría en un precursor de Lovecraft y le acercaría a la mítica Orden del Alba Dorada o Golden Dawn a la que pertenecían otros escritores de misterio y terror como Bram Stoker y Algernon Blakcwood. En sus filas, Machen pudo, de alguna forma, conciliar sus creencias y redimirse como escritor fracasado e incomprendido.

Aleister Crowley caracterizado de miembro de: Golden Dawn order


Lo que habitualmente se denomina Magia no era tal para la Golden Dawn y otros grupos ocultistas de la época, sino secretos que la ciencia aún no sabía desvelar y que habían sido perdidos por nuestra civilización. Así, tenía que conservarse de modo fabulado y mítico por la tradición.

En gran medida esto hizo de Machen un visionario, un precursor destinado a mutar el cuento de miedo, él creía en parte en estas fantasmagorías y los lectores de la época también. Por tal motivo su obra empezó a ser valorada y reconocida a finales de los 40’s (en el siglo XX), cuando él fallecería sin poder disfrutar de los logros de su trabajo, lo que recuerda patéticamente a Lovecraft.

Rupert Sheldrake y sus campos mórficos

En 1981 Rupert Sheldrake publica su teoría del campo mórfico que en su vertiente biológica podría explicar ciertos fenómenos, como las conductas, se hacen más probables a medida que ocurren más veces, y una vez fijados, pueden extenderse a poblaciones que no están en contacto con la pionera. Esta teoría rechazada por la ciencia, al no haberse podido reproducir y existir evidencia contraría, sería una posible explicación al comportamiento de los animales que originan El Terror que nos describe Machen. Y se hace evidente que es un pilar donde apuntalar muchos planteamientos de relatos de terror.

Manuel Mota.


Fátima Romero me ha enviado este breve texto:

Arthur Machen. Impresiones y teorías locas para el Club del Berlanga.


Hay que reconocer que AM fue un hombre de sus épocas: mamó del Romanticismo británico asimilando todos los prejuicios o, puede que, impostándolos con la idea de triunfar.

En lo literario al observar su marca puede atisbarse un poco de su personalidad:

Excelente estableciendo las escenas, en lo físico y en lo ambiental, y manteniendo el tono instaurado a través de los distintos escenarios que, a pesar de lo corto de sus historias, es capaz de concatenar.



Personajes que al lector actual le pueden resultar demasiado predecibles, respondiendo a la tipología aceptable en su época donde el origen y el oficio servían para predecir las reacciones y en pocos (justificados) momentos actúan diferente (como el médico de El polvo blanco que deja desamparada a la familia que atiende por un horror ancestral).

Los diálogos son reflejados con la naturalidad rígida que la propia sociedad que reflejan y no se priva de narrar, de forma indirecta, los diálogos internos de los protagonistas. En este punto cabe destacar cómo muestra el discurrir de la joven que lleva el peso de El polvo blanco que por su educación y clase social se permite una gama de emociones, pero no otras.

Es el narrar de la acción y lo sucediente dónde el autor destaca por un desapego frío. Nos muestra lo que está ocurriendo, lo que unos personajes hacen a otros en una novela de terror.

¿Hay gozo psicopático o pesimismo, rozando la indefensión aprendida?

En cualquier caso, el autor galés eligió el camino de la sublimación artística y, aunque apenas pudo disfrutar en vida de los privilegios mundanos del éxito, puso un ladrillo sólido en la escalera de la Literatura. 

Fátima Romero Álvarez

Somos tranquilos, en las intervenciones es imposible no caer en digresiones, pero intentamos ser ordenados. La última intervención, la mía, tuvo que posponerse hasta después de la cena (a base de tapas y más abundante cerveza).


Yo cerré el orden de intervenciones, tras la última intervención ya no hay orden, aunque bien pensado tampoco lo hay antes. Pero digamos que ya se puede hablar de lo que sea, haciendo corrillos o conversaciones generales. Este “segundo tiempo” se alarga hasta la madrugada, vaya hasta que Miguel cierra La Marítima. Las bebidas espirituosas, las gominolas y los frutos secos han relevado a las cervezas y tapas. Y así acabó el 23º Club de lectura Manu


el Berlanga, les dejo con mis palabras.

El terror de Arthur Machen, 23º Club de Lectura Manuel Berlanga. 14 julio 2023

Empiezo leyendo uno de los posts de promoción que elaboré para este club en Facebook:

En 1917, con 54 años escribe: The terror, está más que interesante novela que trataremos en el próximo Club de Lectura. El terror fue la última novela que escribió, pese a que vivió hasta los 84 años. Escribió un puñado de cuentos más. Pasó más hambre que momentos de gloría, pero no por ello deja de ser uno de los más interesantes autores de terror.

Una vez introducida la cuestión a pasamos a mayores.

Me ha gustado, y me ha gustado mucho. Como genera la sensación de desasosiego y la convierte en una búsqueda de la causa, como un problema de novela policiaco “¿Quién lo ha hecho?”. He disfrutado mucho. El final, su solución final y su lamentable arenga, lo comento al final.

Antes citas, muchas citas[1]. Cita página 10:

“… Prohíbase a la prensa publicar que Jones ha sido asesinado y será asombroso ver qué poca gente se entera de ello y, entre quienes se enteran, qué pocos creen en la historia que han escuchado. Una persona que conocemos en un tren nos cuenta algo que le han dicho acerca de un asesinato cometido en Southwark; la diferencia es enorme entre esta impresión y la que nos deja la lectura de media docena de líneas de imprenta en las que consta el nombre, la calle, la fecha y los demás detalles del caso. La gente suele repetir en los trenes toda clase de historias, muchas de ellas falsas; los periódicos no publican informaciones sobre crímenes que no se han cometido. … “

Mutatis mutandis durante un tiempo el papel de notario de la realidad lo tomó la televisión y fueron las redes sociales quienes tomaron el rol de las conversaciones en los trenes. Sin embargo, los periódicos son zombis y la televisión le sigue los pasos muy de cerca. Nótese pues que siempre hacemos lo mismo, sólo que nos adaptamos perfectamente a los recursos tecnológicos. Marshall McLuhan ya nos advirtió. Nihil novum sub sole (Nada nuevo bajo el sol).

Marshall McLuhan y sus obras más importantes.


Dice Wikipedia del autor galés:

“… Se oponía férreamente a una visión materialista de la vida, y ello se percibe en sus obras, siendo estas de un estilo marcadamente neorromántico. Desconfiaba de la ciencia, el materialismo, el comercio y el puritanismo, todos ellos eran un anatema del temperamento conservador, bohemio, místico y ritualístico del escritor galés. La violenta sátira de Machen golpeó todas esas cosas que detestaba, pero forma parte de su obra más mediocre, junto con todas las historias propagandísticas que escribió para la I Guerra Mundial.  …”

En otro punto añade:

“… Políticamente era un simpatizante del Fascismo. …”

Y es cierto, lo era todo eso y un poco más. Página 35:

“… “Mi teoría”, dijo el ingenioso caballero, “es que el progreso humano consiste, justamente, en lograr lo que antes no se podía imaginarse. (…) No podemos imaginar cómo asesinaron a esa pobre gente por la sencilla razón de que, para nosotros el método es inimaginable”.

El club escuchó el sutil razonamiento en un silencio reverencial. Cuando Remmant se fue, uno de los miembros observó:

“Un hombre muy inteligente”

“Sí”, respondió el doctor Levis. “Le preguntaron si sabía algo. Al fin de cuentas su respuesta fue: “No, no sé nada”. Pero en mi vida he oído a nadie que lo dijera mejor”. …”

La revista de cómic Cthulhu le dedicó un monográfico a Machen en abril 2016


Aquí, detrás de este tremendo golpe de ingenio se encuentra un velado ataque a la ciencia. Pero admito que es pequeñito. El de la página 49 ya es mucho más grandote:


“… El amigo lanzó una risita incrédula, y era evidente que no creía una palabra, hasta que Lewis le dijo en el último número de la Saturday Review venía un artículo sobre el tema. “¿De veras?”, respondió el descreído. “Ah, bueno, ya veo”, y se convirtió en el acto a la fe de los rayos X. …”

El academicismo hace 106 años ya había perdido la cabeza como Machen nos muestra con la sutileza de su afilada pluma. Lo de ahora, lo de las revistas científicas que nadie lee salvo los doctorandos y los referees es el claro ejemplo de morir de éxito y de malgastar la mayor generación de científicos viva.

Que Machen no era materialista es una forma fina de llamarlo, pero en un primer momento, la cita de la página 58 sorprende pues parece que describe al populismo de ultraderecha nazi, franquista de viejo y nuevo cuño. Y sí, cuando hablo del franquismo de nuevo cuño hablo de Vox.

Página 58:

“… El príncipe ganará voluntades para sí tanto en los altos consejos del enemigo como entre el populacho, sobornando a los ricos con las promesas de mayores riquezas y comprando a los pobres con palabras ardientes. “Al contrario de lo que se cree, son los ricos quienes más codician la riqueza; en cambio es posible adueñarse de los hombres de la plebe hablándoles de la libertad, su dios desconocido. Tanto les encantan palabras tales como libertad, independencia y otras semejantes, que el sabio puede llegarse a los pobres, robarles lo poco que poseen, despedirlos de un puntapié y ganar para siempre sus corazones y sus votos, tan sólo si les asegura que el trato que les ha dado se llama libertad”. …”


Es que leo este párrafo y veo a la Ayuso hablando en medio de la pandemia del COVID de la libertad de ir a tomar cervezas al bar. Es evidente que Machen y todo el libro mama del temor que a los buenos ingleses debió producir el Alzamiento de Pascua en abril de 1916, donde los irlandeses, todavía dentro del imperio británico, apoyados por los alemanes se sublevaron. Si bien es cierto que fueron aplastados, generó una corriente favorable dentro de los mismos irlandeses lo que llevó al Sinn Féin a ganar las elecciones de Irlanda de diciembre de 1918 de forma aplastante. De ahí a la independencia en julio de 1921 sólo hubo unos pasos. Para un reaccionario británico como Machen debía ser del todo inconcebible que los pueblos inferiores quisieran autogobernarse.  

Alzamiento de Pascua en abril de 1916


Aunque ahí hay cierto antimaterialismo en todo el libro, el do de pecho lo dio el bueno de Machen en la penúltima página, la 120, tras explicar lo que ha pasado con los animales se despacha con esta arenga:

“…  El hombre ha dominado a los animales en todas las épocas y lo espiritual ha reinado sobre lo racional debido a la calidad y la gracia propias de la espiritualidad que el hombre posee y en virtud de la cual es un hombre. Mientras mantuvo ese poder y esa gracia, subsistía entre él y los animales cierto tratado o alianza. De una parte se hallaba la supremacía y de otra la sumisión; al mismo tiempo había entre ellos la cordialidad que existe entre señores y súbditos en un estado bien organizado. Conozco a un socialista según el cual los Cuentos de Canterbury de Chaucer ofrecen la imagen de una verdadera democracia. No sé si tendrá razón, pero me doy cuenta de que el caballero y el molinero lo pasan muy agradablemente juntos, tan sólo porque el caballero sabe que es un caballero y el molinero que es un molinero. En cambio, si el caballero tuviese objeciones de conciencia a su condición de caballero, y si el molinero no advirtiese ninguna razón por la cual él no debería ser un caballero, estoy convencido de que sus relaciones serían difíciles, desagradables y quizá violentas. …”

Ahora se entiende perfectamente que fuera un simpatizante del fascismo. Él, que era pobre, hijo de un pastor anglicano, que pese a su éxito pasó más penurias que holguras. En fin, huele a ese quejió que Ortega y Gasset vierte en Su rebelión de las masas (1927). Un: “vaya con estos pobres, esta plebe que se quieren sentar en la misma mesa que nosotros”.

José Ortega y Gasset


La revuelta de los animales contra los hombres se ha usado, posteriormente, hasta la extenuación, en cuentos, novelas y películas. Pero sin duda alguna la versión más parecida es la novela corta Los pájaros (1952) de Daphne du Maurier que en 1963 Alfred Hitchcock adaptó al cine en una de sus mejores películas. En ambos casos los pájaros atacan a los seres humanos, pero no se nos aventura ninguna explicación, lo que es mucho mejor que explicarlo, como hace Mache. De hecho, la explicación es innecesaria, pero le da pie a dar un speech político no ya reaccionario sino fascista.

by PacoMan



[1] Las citas están tomadas de la edición de 1985 de Alianza Editorial en la colección El libro del bolsillo número 1092.


domingo, 2 de julio de 2023

Yo, Robot de Isaac Asimov, un club de lectura para constatar que las advertencias, advertencias son.

 

El 26 de mayo de 2023 nos juntamos los del Club de Lectura Manuel Berlanga para hablar de la antología Yo, Robot de Isaac Asimov. Y doy fe que lo pasamos bien, muy bien, las fotos así lo atestiguan.


Yo di el speech inicial y sigue a esta breve entradilla. Gracias a las buenas maneras de Juan Alberto, mientras daba mi charla sonaban las canciones que seleccioné. Esas mismas canciones están colocadas a lo largo del texto para que se pueden oír mientras se lee. Juan Alberto también creo un playlist en Spotify:

https://open.spotify.com/playlist/0H8FgJmm0MqGL2XELPBxsA?si=e80ef82e80c14583


Tiempos extraños los que nos tocan vivir. Las gentes que juntas letras y hacen ilustraciones han puesto el grito en el cielo con la llegada de las IAs. Actividades que salvo honrosas excepciones no son oficios, pues no dan para comer. Los escritores lo son por amor al arte al igual que los ilustradores, salvo las ya comentadas excepciones.



¿Sirvieron de algo las advertencias en forma de obras de ficción que Mary Shelley y Isaac Asimov como abanderados de una gran cantidad de autores nos dieron? Sí, ha servido para prepararnos para lo peor, para aceptarlo, quizás no con una sonrisa pero sí con resignación. Si la rebelión de Skynet (de la saga Terminator) está justo detrás de la esquina a nadie le preocupa lo más mínimo, pero eso sí, lo que no tiene perdón que una IA escriba cuentos para revistas que nadie compra y muchos menos lee. El mundo se acaba, el mundo se viene acabando casi desde que somos capaces de hablar y expresar nuestros agoreros vaticinios en voz alta. Nihil novum sub sole. Les dejo con la charla.

Arseny Avraamov “Symphony Of Factory Sirens” (Public Event, Baku 1922)

Isaac Asimov.

Hoy en la 22ª edición del Club de Lectura Manuel Berlanga, celebrado el viernes 26 de mayo de 2023 a las, más o menos 20 de la tarde, en el Restaurante la Marítima celebramos la antología Yo, robot de Isaac Asimov.

Isaak Yúdovich Ozímov, americanizándolo: Isaac Asimov, el buen Doctor, tuvo a bien nacer en la URSS, particularmente en Petróvich, el 1 de enero de 1920, dos años y dos meses después de la Revolución de Octubre, y cuando aún la nueva República Soviética luchaba por su supervivencia contra los vestigios zaristas e insurgentes financiados por occidente de forma más o menos clara. Asimov es un judío ruso que siempre ha llevado a gala su condición, anti comunista moderado, emigró a los EE.UU. con toda su familia en febrero de 1923 se trasladan a Nueva York, concretamente a Broklyn. Asimov es un tío listo que acabó siendo profesor de Química en la Universidad de Boston. Tiene una primera etapa, hasta 1959 cuando publicó lo mejor de su ciencia ficción, básicamente en cuentos. En 1982 volvió a la Ciencia Ficción, con más negros que otra cosa. ¿Por qué dejó de escribir (o casi) Ciencia Ficción? Porque no da para comer, se pasó a la divulgación. Si eso pasaba en los 50’s no digamos ahora.

Daft Punk. Robot rock.

Con él la ciencia ficción americana y por ende la mundial entra en su edad de oro. Junto a Clark y Heinlein, son la santa triada de maestros, los que dieron esplendor a esto de la CiFi, desde entonces un lamentable decaer, con reseñables excepciones, pero estamos en pura decadencia, en la lenta extinción del género literario y humano, todo sea dicho.

Asimov es un escritor tosco, con poco arte en el oficio y compararlo con su contemporáneo Ray Bradbury es un insulto. Pero es terriblemente efectista, ágil y directo. Su prosa se entiende, es suficientemente rica para no aburrirte y te cuenta lo que quiere contarte. Pero lo que abunda en su obra son ideas, grandes, brillantes, magníficas ideas. Ideas que definen la Ciencia Ficción. Memorables cuentos y novelas; las primeras, las cortas, las de la primera etapa. De la segunda etapa, aunque alguna cosita se salva no merece la pena perder ni un segundo comentándolo. Asimov es mucho más que sus cuentos de Fundación y Robots. Recomiendo El niño feo (The Ugly Little Boy, 1959) para descubrir otro Asimov menos conocido.



Yo, Robot se publicó en forma de antología en 1950. Peo sus cuentos, ordenados, por fecha de publicación empiezan en 1940 y acaba en 1950. En España se publicó por primera vez en 1956.

Las España de 1956.

Paco Ibáñez “A galopar”

¿Qué decir de 1956 en España? Que vivíamos en los ramalazos de la autarquía del régimen fascista conocido como franquismo. En los 50’s los EE.UU. (la 2ª potencia mundial y que no iba precisamente ganando en su guerra fría contra la URSS) busca nuevos aliados anticomunista y firma con Franco los acuerdos de 1950 que a cambio de reconocimiento internacional y el final del ostracismo, permite establecer a los yankees bases militares permanentes en suelo español, que aún hoy día perduran. Fruto de aquel acuerdo, los EE.UU. consiguen que la ONU acepte a la España franquista como miembro en febrero de 1955. Pero en realidad no es hasta 1959, cuando Franco aprueba el plan pergeñado por un nuevo gobierno de tecnócratas del Opus Dei, que hará llegar esos aires de cambios y apertura a la población, mejorándola, recuperando los niveles de riqueza y prosperidad de 1939: 20 años de Edad Media a la española. Es el inicio del tardiofranquismo: mejor tener en el gobierno a unos sectarios ultra religiosos, que no a militares corruptos y enriquecidos con el estraperlo.

Las tres leyes de la robótica.

Kraftwet- The Robots

En 1940, con 20 años, Asimov crea las 3 leyes de la Robótica. Leyes que en el fondo describen el comportamiento de una buena persona en cualquier cultura humana, incluido un robot (un siervo en palabra de la lengua checa).

Primera Ley

Un robot no hará daño a un ser humano, ni por inacción permitirá que un ser humano sufra daño.

Segunda Ley

Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley.

Tercera Ley

Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.1​

Posteriormente añadió:

Ley Cero

Un robot no puede dañar a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daños. 


¿Y qué hace, qué pasa en los 9 cuentos del libro?

Jugar, sin hacer trampas al lector, a explicar situaciones que aparentemente son imposibles con estas leyes, pero que tienen una explicación lógica. O en algunos, donde se han rebajado estas reglas, tirar del hilo y ver donde nos llevan estas incongruencias. Son un juego para el intelecto del lector, son primos hermanos de los relatos policiacos del tipo Whodunit (Who has done it?) Son cuentos racionales y deductivos, muy como era la ciencia ficción de oro.

Hans Zimmer & Lorne Balfe Intro de Sherlock Holmes (película)

Asimov era miembro de los Irregulares de Baker Street, asociación holmesiana neoyorquina, como el mismo comenta en el prólogo de la antología Sherlock Holmes a través del tiempo y el espacio (1984) donde se auto seleccionó un cuento El crimen definitivo uno de sus cuentos recogidos en la antología Cuentos de los viudos negros (1974). Pero hubo más, no en vano las novelas protagonizadas por el detective espacial Elijah Baley el robot R. Daneel Olivaw son un trasunto de Holmes y Watson. O directamente la novela de género policiaco que Asimov firmó en 1974: Asesinato en la convención. Novela que sirvió de excusa a la AEFCF en 2019 para encargar a Manuel Berlanga y Manuel Gris que seleccionaran una antología de cuentos fantásticos inspiradas en esa obra y que tuve el honor de ver como un cuentito mío entró en ella. Hablo del Visiones 2019.

La CiFi es un reflejo de los miedos y esperanzas de la sociedad.

Styx – Mr. Roboto

¿Es posible que una máquina, sea capaz de hacer lo que hacen los escritores? ¿Puede una máquina pensar, raciocinar, estudiar, discurrir un argumento y, en definitiva, componer y luego escribir algo que se parezca a una novela?

A algunos esto les parecerá imposible. Otros, en cambio, conociendo los adelantos de la electrónica hoy día, dirán que sí, pero dentro de ciertas limitaciones, como, por ejemplo, que se le facilite el tema a desarrollar. No faltará quien opine que todo esto es una solemne tontería y que solamente los cerebros, de tipo humano, son capaces de hacer tal cosa. En cambio, es factible que abunden entusiastas de la idea y que sostengan que una máquina, en nuestra época, es capaz de todo, por inverosímil que pueda parecer.

¿Es este texto actual o viejo? ¿es de Asimov? Es de 1957, del primer capítulo de la novela Memorias de una máquina del español Clark Carrados (Luis García Lecha) es la primera de las 8 novelas de a duro que le dedicó a las aventuras del robot Kabé. Y no, no había leído a Asimov, lo sabemos porque en la tercera novela, copia directamente las tres leyes de este, sus cerebros positrónicos y toda la parafernalia robótica asimoviana y le encaja como un guante.



Hasta en al España franquista los robots ya interesaban y generaban las mismas o parecidas preguntas que al buen Doctor.

Presuntos implicados - Como hemos cambiado

En noviembre de 1811 los Luditas actúan (terrorismo se llama ahora) contra los telares movidos con vapor, para defender su forma de vida: no en vano eran artesanos tejedores.  ¿Dónde? en Nottinghamshire, el condado de Robin Hood ¿casualidad?

Lo que no es casualidad es que Sheley escribiera en 1818 (7 años después del inicio, el ludismo en Inglaterra duró de 1811 a 1816) su Frankestein. Evidentemente Mary, mujer culta como pocas, conocía lo que acontecía en Nottingham.

El 15 de mayo (hace 9 días) el CEO de OpenAI, Sam Altman, la empresa de la IA más exitosa (bueno, si escribir y hacer dibujos es ser una exitosa IA... que yo lo dudo) ha pedido en el senado de los EE.UU.:

Es necesaria la intervención de los gobiernos del mundo para asegurar que estas herramientas se desarrollan de manera que protejan y respeten los derechos y las libertades de los ciudadanos.

https://www.elpais.com.uy/mundo/el-creador-de-chatgpt-pide-a-ee-uu-regular-desarrollo-de-la-inteligencia-artificial-y-anuncia-creara-mas-empleos?fbclid=IwAR0fUbggRVTyHqrYCVpbwNjJh9L5xdUP0VPz9C3H9eOyhyWbEC1ShjOBvec

¿Le hemos perdido el miedo al progreso?

Roberto Carlos - El progreso.


Lo digo porque el 18 de abril del corriente El confidencial publicaba una noticia, con este titular: La inteligencia artificial china que puede matar a individuos a 16 km de distancia. En el interior de la noticia se puede leer:

La novedad de este sistema es que cuenta con la ayuda de una inteligencia artificial que le permite calcular mucho más rápido los factores ambientales que influyen en la trayectoria, haciendo que sus proyectiles sean más precisos y ahorren dinero.

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2023-04-18/china-artilleria-inteligencia-artificial_3613421/

¿Dónde se ha ido el pensamiento crítico? Fácil, detrás del dinero. Si Asimov levantaba la cabeza, la volvía a agachar. Merecemos la extinción.

 

by PacoMan

lunes, 30 de enero de 2023

Ubik el papanatismo en do mayor.

 

Distintas portadas de ediciones anglosajonas

El pasado viernes 25 de noviembre de 2022 a las 21 horas en La Marítima, como habitualmente, nos reunimos en el 19º Club de Lectura Manuel Berlanga de Literatura Fantástica, Ciencia Ficción y Terror de Málaga. En esta ocasión le tocó el turno a Ubik (1969) de Philip K. Dick. Dick tenía 40 años cuando la escribió. Se da la triste circunstancia que Philip murió en 1982 con tan solo 53 años. La vida del escritor es más apasionante que su extensa obra. De los 50’s a los 60’s escribe compulsivamente a un ritmo que ni los escritores de bolsilibros podrían igualar. Pero en los 70’s la cuestión cambia radicalmente[1]:

“… A principios de la década de 1970, la teología gradualmente se introdujo en la vida de Philip K. Dick en episodios de paranoia y epifanía, culminando en una experiencia religiosa en marzo de 1974, que pasó gran parte del resto de su vida analizando en forma de una "Exégesis" …”

Este video como el resto de ilustraciones son obra de Curro Burgos.

En España, Ubik se publicó por primera vez en 1976 por Martínez Roca en su colección Superficción (1ª época) con el número 13.  Traducción de Manuel Espín de 1976, siendo la única traducción que hay. En esos momentos la colección estaba dirigida por Román Cano. Gracias a esta colección se introdujeron en España por primera vez, y a muy buenos precios, grandes autores norteamericanos y sus obras más señaladas.

Ilustración de Curro Burgos

En 1985 se publicó con el número 17 en Biblioteca de Ciencia Ficción Editorial Orbis (asesorada por Domingo Santos) que se vendió en los kioscos, y que hoy y día, es fácil encontrar en librerías de segunda mano. También se publicó, en mayo de 2000, con el número 3 de la colección Solaris Ficción de la editorial Factoría de Ideas; en total realizó siete ediciones, siendo la última la de 2009.

En 2011 Minotauro en la colección clásicos Minotauros (sin numerar), saca una nueva edición, pero con la misma traducción. En 2019 saca otra edición cambiando únicamente la portada. En 2020 repite la misma jugada, con otra nueva portada. En 2012, Booket con el número 8040 de la colección ciencia ficción saca una nueva edición.

Resumiendo, en España, Ubik se ha editado por cinco editoriales a lo largo del tiempo, once ediciones y todas con la misma traducción. Hay al menos dos ediciones adicionales en Latinoamérica.

Ilustración de Curro Burgos

Sin duda esta novela cuenta con el beneplácito del público que la compra con asiduidad. A mí no me gusta. Digo más: no he sido capaz de acabarla en ninguno de los dos intentos que he realizado en su lectura, el primero en 1996 y el segundo en 2022. Antes de rescatar mis argumentos de 1996, destacaré que hasta 1987 la opinión, en España, sobre Dick no era muy buena, fue la publicación de la antología de cuentos de Dick: Aquí yace el Wub en Gran Super Ficción de Martínez Roca, colección dirigida por Alejo Cuervo la que comenzó a cambiar el tema. El debate sobre Dick fue una pequeña batalla de “las guerras del fandom” que Juan Manuel Santiago (uno de los más beligerantes, todo hay que decirlo) recopila en su Moriremos por fuego amigo (noviembre 2019) Cazador de Ratas Editorial. Cedo la palabra al docto Miquel Barceló que lo cuenta bastante mejor que yo:

“… En los años sesenta publicó el resto de su obra más interesante en la que, a veces, la pretendida duda sobre la realidad da lugar a narraciones que resultan deshilvanadas y ofenden el sentido de la racionalidad del lector, pero que se salvan por el gran dominio del oficio y la habilidad narrativa de Dick. En esos años su obra empezó a ser muy valorada en Europa, mientras que en Norteamérica se le consideraba un escritor de segunda o tercera fila. Fue en Francia donde obtuvo más éxito y en dónde se alzó con el cetro que antaño tuviera Van Vogt en ese país, tal vez por lo surrealista de algunos de sus argumentos.  (…)

A partir de una vida problemática y compleja, su voluntad de cuestionar el concepto de realidad por medio de una narrativa torturada y a menudo caótica se agudizó a finales de los sesenta con obras que muchos consideraban claramente influidas por la droga a la que fue asiduo. Algunas entrevistas concedidas en esta época muestran claramente cierta irracionalidad en su lógica.

Tras el caos argumental de Ubik … (…)

En cualquier caso, la calidad narrativa de este autor justifica muchas de sus obras, pero no los excesos de sus exagerados adoradores y epígonos de hoy. …”

Ilustración de Curro Burgos

La cita está tomada de las páginas 217, 218 y 219 de Ciencia Ficción: Guía de Lectura (1990), Colección Nova Ciencia Ficción número 28, Ediciones B. Cabe destacar que fue en 1990 tres años después de la edición de Aquí yace el Wub por parte de Alejo.

Portada del efanzine Ad Astra #6

Y ahora sí, mi A mí no me gusta Philip K. Dick que vio la luz en el efanzine Ad Astra volumen 6 en 1996 y que he recuperado gracias a la generosidad de su editor: Armando Boix lo más parecido que existe a un hombre del renacimiento en el fantástico patrio. Es uno de los tres textos que conformaron la sección ¿Qué opinas tú sobre Philip K. Dick? Los firmados por José Antonio Suárez y Juan Manuel Santiago eran opiniones favorables.

 

Ilustración de Curro Burgos

A MÍ NO ME GUSTA PHILIP K. DICK

Pero me gusta tan poco que sólo he leído dos novelas (¿Sueñan los androides con ovejas electrónicas? y El hombre del castillo) y una decena de cuentos. Como no me gusta no he leído más, ni pienso hacerlo. Ese es uno de los principales problemas para criticar su obra; el desconocimiento, el siguiente, el desinterés. De estas premisas se extrae que sólo los adoradores de la obra pueden realizar defensas brillantes, coherentes y llenas de luz mesiánica. O muy tibias o poco creíbles son las críticas perfectamente documentadas y que demuestran haber ingerido toda la obra, porque nadie come muchos platos de sopa si no le gusta, con la vaga esperanza de encontrar que con las últimas cucharadas se desvela su verdadera naturaleza y traslada al comensal al séptimo cielo del gourmet, como si de una Schwepps se tratase. No es razonable, si no gusta algo no se sigue leyendo.

Ilustración de Curro Burgos

¿Por qué entonces me estoy tomando la molestia de escribir esta crítica, si no tengo ningún interés en la obra de Dick? Por sus fanáticos. Al igual que la simplona serie norteamericana Star Trek, el fenómeno sociológico de sus aficionados trasciende la importancia de la misma serie. Con el alcohólico Dick pasa igual, los acólitos de su obra se cuentan por miríadas y su obra evangelizadora no puede dejar indiferente. La principal característica del defensor del esclarecido de Berkeley es la prepotencia: «Ah, no te gusta Dick» mientras encoge la nariz en gesto inequívoco de reprobación, seguidamente empieza el adoctrinamiento, si el infiel muestra interés ya ha ganado un amigo, al cual acudir cada vez que el nuevo seguidor haya leído una nueva revelación, y poder poner en claro los mensajes más que confusos (por inexistentes) que Dick dispensaba. Si el infiel mantiene sus creencias, su fin está próximo vía auto de fe.

Ilustración de Curro Burgos

Toda obra cultural es susceptible de un proceso de racionalización que legitime el marchamo de obra de arte, lo sé por mis propios esfuerzos al reseñar novelitas de la saga de La Guerra de las Galaxias. Cualquier folletín se puede convertir en singular punto de referencia de la próxima generación si se pone el suficiente empeño en proclamar sus virtudes y se cuenta con los medios de difusión masivos necesarios (en la medida que la masa susceptible de recibir el mensaje sea grande). También ayuda que un lumbreras defienda a fulanito para que las críticas que reciba sean mínimas, y los disidentes deban actuar en la clandestinidad del «Petit comité» o desde el fatídico anonimato que permite un seudónimo; todo ello fruto del importante ascendiente que sobre todos nosotros tiene el «magister dixit».

Ilustración de Curro Burgos

Pero como venganza los aficionados no iniciados en el sectarismo dickiano, no han/hemos valorado excesivamente bien a este californiano, pues el reconocimiento a su obra no es «exuberante»; sólo recibió el Hugo en 1963 por su ucronía de El hombre del Castillo y en 1979 por A scanner Darkly el premio Británico de Ciencia Ficción. Pero además los editores de ciencia ficción no lanzaban las nuevas obras de Dick al mercado en rústica (destinado a las obras con expectativas de buenas ventas) sino en bolsillo, como claro reconocimiento del poco interés de los compradores. Esta incapacidad de comunicación del imán Philip la han eternizado sus ridículos seguidores fundando un premio de ciencia ficción para la mejor novela publicada originalmente en formato bolsillo... con adoradores como esos no hace falta detractores.

Francisco M. Mancera

By PacoMan

Ilustración de Curro Burgos


[1] Cita tomada de la página 329 de la voz Dick, Philip K(indreed) de The Encyclopedia of Science Fiction (1993) de John Clute y Peter Nicholls, editado por St. Martin’s Griffin, New York, edición noviembre 1995


viernes, 27 de enero de 2023

Rey de Picas: una novela de suspense, una relectura de El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde.

 

El pasado 27 de enero de 2023 tuvo lugar el vigésimo Club de Lectura Manuel Berlanga de Literatura Fantástica, Ciencia Ficción y Terror de Málaga donde analizamos el libro que reseño a continuación.

Debo admitir y admito que yo soy corresponsable de la elección de este libro, por lo tanto, soy acreedor de las críticas que vierto sobre su elección, en el texto que sigue.

El pasado 30 de diciembre de 2022 el programa de televisión del canal La2: Un país para leerlo dedico una parte de su programa sobre Málaga al club de lectura, aquí os dejo el video.

 


Y sin más dilación:


Rey de Picas: una novela de suspense una relectura de El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde.

Rey de Picas: Una novela de suspense (Jack of Spades: A Tale of Suspense 2015) en España lo edita Alfaguara en 2016, de Joyce Carol Oates (1938). La autora neoyorkina escribió este libro con 77 años, a esa edad muchos ya están con sus capacidades mentales disminuidas, Joyce no, pero no por ello este libro merece leerse, al menos en mi opinión. De hecho, Joyce sigue escribiendo y publicando con sus 84 años: aquí y ahora le presento mi más profundo respeto. Se nota que sabe escribir y el traductor José Luís López no lo debe hacer mal; aunque pasar del Jack del título en inglés, que en castellano es Sota, al Rey del título delata a López como un férreo monárquico o un tremendo acrecentador. Admito desde ya, que yo no sé diferenciar si un traductor ha hecho bien o no su trabajo, salvo que haya leído otros muchos libros del escritor.

Joyce Carol Oates

No conocía a esta autora y leo este libro para poder acudir al próximo Club de Lectura Manuel Berlanga de Literatura Fantástica, Ciencia Ficción y Terror de Málaga donde lo analizaremos. Mi intervención será clara: este libro no es fantástico (en ambas acepciones de la palabra), ni de ciencia ficción, ni terror y si me apuro ni de misterio. Es decir, este libro no debía haberse analizado en este club de lectura. Y más que un libro de suspense es un libro suspenso.

Video promocional del evento creado por Curros Burgos

Virtudes tiene el libro que no le negaré a Joyce:
es corto y eso en un tiempo donde Stephen King (omnipresente en la novela que nos ocupa) ha marcado tendencia con libros de cientos e incluso miles de páginas en trilogías mastodónticas es de agradecer. Pese a que en ningún momento me ha gustado quería acabarlo, cosa que no he hecho con otros libros más celebre como El Quijote de Cervantes o Ubik de Dick. También hace un bonito homenaje a las escritoras y escritores del género de Terror anglosajón, algo muy corriente en los muy chauvinistas yankees, y eso que Oates es académica prestigiosa… bueno es prestigiosa en los EE.UU. Parece que es candidata al premio Nobel de Literatura. Me alegró, así cuando se lo den, no tendré que leerme uno de sus libros para saber que no me gustan.

Libros que he intentado, al menos dos veces, leer y no he podido.

Un escritor de éxito Andrew J. Rush ha escrito una larga treintena de novelas de misterio, tiene una familia de ensueño y vive una vida maravillosa… al menos él se ve así. Pero lo que le pone, lo que da sentido a su vida es escribir bajo pseudónimo, el de Rey de Picas del título. Este Rey de Picas es el autor de una docena de novelas escabrosas, sangrientas incluso de mal gusto. En su opinión novelas que no son del tono adecuado, libros que no encajan con su vida y familia. Por eso lo oculta a toda costa. Sus tres hijos ya se han emancipado y tienen una relación fría. Su hija, feminista convencida, lee por casualidad una novela de Rey de Picas y eso desencadena el inicio de un estado de terror creciente en nuestro protagonista-narrador. Este pánico hace que aparezcan en la narración más comentarios de “su otro yo”: Rey de Picas, sádico, misógino, asesino, ladrón, lo que viene siendo escoria humana. Precisamente los terrores infantiles del protagonista ante nimiedades originan que me saliese de la narración, no es creíble, nadie con esos miedos llega a tener el éxito y la vida que ha tenido (y que se nos narrar en un flash back a media novela). Andrew recibe una denuncia de una de sus vecinas por plagio. Es evidente que Andrew va a acabar mal no, lo siguiente. El único misterio de la novela es saber cómo se va a autodestruir el narrador. Debo admitir que Oates deja varias puertas abiertas para que la resolución sea por la vía policial, violenta o reputacional y no escoge ninguna. A todo esto, Andrew ya ha matado de un hachazo, a su demandante por plagio. Y quiere matar al supuesto amante de su esposa. También conocemos que, de pequeño, empujó a su hermano en un trampolín originándole la muerte. Finalmente mata, por error, a un adolescente en lugar del supuesto amante de su mujer. Se confirma que no percibe bien la realidad y que no vive en el mundo en que se cree vivir. Esta novela empieza como una de Rush y acaba como una del Rey de Picas, a lo Doctor Jekyll y Míster Hyde. Por cierto, Robert Louis Stevenson no aparece en la relación de grandes autores de terror que hace la autora. Para mí, el final ha sido sorpresivo, pero en palabas de su editor de Alfaguara no es tan novedoso:


“… Todas sus novelas están marcadas por una mezcla de realismo social y de novela gótica: sus personajes poseen una intensa experiencia vital que a menudo desemboca en la matanza o autodestrucción. …”

Freud no nos perdonará por esto... y mucho más.

Desde mi perspectiva es la historia de un espécimen humano enfermo de doble personalidad. Si usamos la terminología de Sigmund Freud el Ello (la parte impulsiva: Rey de Picas) acaba imponiéndose al yo (la parte racional: Andrew Rush), pero en el último capítulo hace su aparición estelar el superyó y se suicidan los tres. Un suicidio igual a como Andrew mató a su hermano. Así en una suerte de justicia bíblica, el hermano muerto hace décadas se venga, siendo el único elemento fantástico de todo el libro, la última frase, está frase:

“… No me vuelvo, ni tampoco me encojo cuando los dedos me tocan con suavidad y me impulsan para que me lance. …”


                                                                                                        by PacoMan